Ha habido varias personas que me han escrito en cuanto a que su grabación favorita de mi época de grabar Merengues en los ’90 es «Me olvidé de vivir» de Toño Rosario. Estas personas han mencionado cumplidos en cuanto a mi sonido, brillo, etc en esa producción y eso me puso a pensar en algo que me voló la cabeza al recordarlo:
En esa producción, toqué con bastante MENOS volúmen de lo usual para mí en esa época y es cierto que la calidad de sonido salió mucho mejor. Esto debería ponernos a pensar cuando vengan los momentos en que queremos tocar más duro que la Vida misma.

Luis, siempre recuerdo dos enseñanzas que me dieron.
En los principios de los 90 yo siempre recibía mensualmente unas 5 o 6 revistas de esas de musica (Keyboard Magazine, Electronic Musician, Recording Magazine, Mix Magazine, EQ, entre otras) y siempre andaba para arriba y para abajo con una de ellas, aprovechando los viajes en guagua, los recesos, etc., para leer.
Recuerdo cuando la primera enseñanza me la dio un sonidista en 1994 cuando yo tocaba con Limi-T XXI.
(no recuerdo su nombre) cuando yo le dije leyendo la revista, “yo siempre leo todo, pagina por pagina aunque de tanto que he leído ya a veces siento que estoy leyendo lo mismo y lo mismo” y el me contestó “eso que piensas que estás repitiendo no lo dejes de leer, pues esas cosas que son las sencillas y básicas son las cosas que necesitas siempre recordar”. Y te confieso que en ese momento no lo entendí bien, pero bueno, lo estaba escuchando de una persona con experiencia y bueno en lo que hacía, por lo cual le di valor al comentario y lo guardé… aunque seguía sin comprender exactamente el significado.
En el 2006 (12 años después) fue que le di la verdadera importancia a la primera enseñanza con una segunda enseñanza, y verdaderamente comprendí el significado:
Estando en un taller el orador nos explicaba como un día había su papá lo había llevado a ver una práctica de baloncesto de un equipo de la NBA en Orlando, FL y al llegar notó como durante una hora entera ellos lo que hacían era caminar alrededor de la cancha rebotando la bola contra el piso y de vez en cuando se la pasaban ellos mismo por su espalda, de mano a mano, y seguían en lo mismo, casi ni se miraban ni se hablan. El se sentía desilusionado porque cuando entró por la puerta de aquel maravilloso estadio lo que esperaba ver era a estos grandes tirando la bola de media cancha, dando brincos mortales de esos que casi rompen el cristal, esperaba ver dificultosas estrategias, en fin, nada de lo que esperaba ver ocurría allí. Ya frustrado le dice al papá “vámonos, esto es aburrido, y ellos deben estar más aburridos que yo, no hacen nada, están ahí perdiendo el tiempo, como nosotros aquí mirándolos” y el papá le contestó “hijo, esas cosas son más importantes que todo ese espectáculo que ves por televisión… esos son LOS FUNDAMENTOS”.
Está claro. En cualquier tarea que hagamos si no dominamos LOS FUNDAMENTOS menos dominaremos el resto. Siempre recuerdo cuando mi maestro de piano me decía si dominas la pieza LO MAS LENTO POSIBLE la podrás tocar lo más rápido posible. Por eso primero nos enseñan a sumar y a restar antes de aprender a multiplicar o a dividir.
El humano a veces no se da cuenta de esto. Comienza a hacer las cosas porque “las domina” y se olvida de los fundamentos. Por eso hay muchos accidentes, porque cuando tomamos las clases de guiar nos enseñan que antes de salir del estacionamiento debemos mirar adelante, mirar atrás, poner la señal correspondiente, salir un poco, volver a asegurarnos, mirar por el retrovisor, todo un ritual, y luego continuar con precaución y 10 años después nada de eso hacemos…
Los seres humanos más exitosos siempre llevan consigo presentes sus principios, en todo el sentido de la palabra.
@Freddie Mendez-Como muy sabiamente dices, los Fundamentos son lo más importante. En todo.